Tarta de Santiago                       

Tarta de Santiago

Tarta de Santiago

Ingredientes para hacer Tarta de Santiago

  • 250 gramos de almendra molida cruda
  • 250 gramos de azúcar (de la normal)
  • 5 huevos grandes
  • La ralladura de la piel de medio limón o un limón dependiendo de los gustos
  • Media cuchara pequeña de canela
  • 1 cucharada sopera de azúcar glass (para espolvorear)
  • 1 trocito de mantequilla sin sal para untar el molde o con un poco de aceite extendiéndola con una servilleta
  • 1 molde redondo desmontable de 22 cm de diámetro y una cruz de Santiago de papel

Receta para hacer Tarta de Santiago

  1. Pon a calentar el horno a 180 grados centígrados (arriba y abajo).
  2. En un bol echa el azúcar, la almendra molida, la canela y la ralladura de limón. Con un tenedor mezcla todo bien, yo lo suelo hacer con una cuchara de madera
  3. Ahora añade los huevos y con una cuchara de madera o espátula de goma mezcla todo bien. No hay que batir, hay a quien le gusta darle volumen a la tarta pero yo no la preparo así, así que solo mezcla hasta que esté todo bien mezclado.
  4. Coge el molde y úntalo con la mantequilla y lo espolvoreas con un  poco de harina, retira el exceso de harina. Después vierte la mezcla en el molde muévelo un poco para que la mezcla se asienta y los pones al hora primero cinco minutos a 180º grados y luego a 170º centígrados durante 45 minutos hasta que la superficie esté bien hecha con un color dorado.
  5. Mientras se hace la tarta la Cruz de Santiago la puedes hacer utilizando la pantalla del ordenador o de la tablet, poniendo un papel por encima y con un lápiz pintarla y luego la recortas.
  6. Cuando la tarta esté bien horneada y has pinchado el centro con la punta de un cuchillo o un pincho de madera y este seco la sácas del horno y deja que se enfríe antes desmoldarla. Cuando esté fría quítala del molde, pon encima la Cruz de Santiago que has recortado y espolvorea por encima el azúcar glass poniendola  en un colador y moverlo ligeramente para que el azúcar caiga sobre la tarta.
  7. Bueno solo te queda quitar la cruz de papel con cuidado de que no se te caiga encima de la tarta toda el azúcar que tiene encima la plantilla de papel y ya está.
  8. Si quieres que la tarta no te quede tan prensada sino más esponjosa, lo que tienes que hacer es batir los huevos hasta que doblen con el azúcar y seguidamente echar el almendra y el harina poco a poco e integrar con movimientos envolventes con un batidor de mano,

Un poco de historia

La tarta de Santiago, es la tarta más famosa de la Ruta Jacobea y de la cocina gallega, y puedes probarla en cualquier población de Galicia.

Los ingredientes bases de esta tarta son: almendras molidas, huevos, azúcar,  ralladura de limón y en la receta más antigua harina (aunque actualmente no se hace uso de esta).

Los datos más antiguos sobre la elaboración y consumo de este bizcocho de almendra, hoy conocido como Tarta de Santiago, son algo imprecisos,  pues se presenta con un nombre distinto al actual (Torta real o bizcocho de almendra). Procede del año 1577, en el contexto de la inspección o visita que Pedro de Portocarrero realizó a la Universidad de Santiago, al cual queda constancia de que se le sirvió torta real.

Aunque no recibe el mismo nombre, la elaboración de esta torta real con almendra molida, azúcar y huevos, cocido al horno y servido en una pieza o fragmentada en dos porciones individuales, confirma la teoría de que se trata del mismo dulce que hoy llamamos Tarta de Santiago.

La primera información digna de fiabilidad es una de las recetas de bizcocho de almendras contenida en el cuaderno de confitería que recopiló Luis Bartolomé de Leybar en torno a 1838. Este mismo tratado incluye otra composición muy parecida pero recubierta de azúcar molido, denominado tarta de almendras.

El origen inequívocamente gallego de esta preparación, se debe también a que esta especialidad no aparezca prácticamente en los recetarios culinarios foráneos hasta el s.XX apunta a una relevante popularidad de este dulce en Galicia y a su carácter de integrante de la tradición gastronómica y del gusto local.

El interés por servir mejor a sus clientes y por hacer un producto de calidad que a la vez resultase atractivo, se encontraba posiblemente entre los objetivos de José Mora Soto (fundador de la compostelana Casa Moracuando) en 1924 adornó sus tartas de almendra con una silueta de la Cruz de Santiago. Según sus descendientes, buscaba dar un toque distinto a un producto tradicional, típico de la ciudad y especialidad de la casa. Esta idea alcanzó un gran éxito al unir un producto tradicional como la tarta a un símbolo inequívoco de la ciudad, la Cruz de Santiago. La iniciativa fue seguida pronto por otros compostelanos y al hilo de la creciente fama de esta tarta, se difundió por toda Galicia.

La peregrinación a Santiago a través de las distintas rutas jacobeas, ha traído a Galicia, multitud de visitantes, lo que ha servido para divulgar el conocimiento de este producto típico de la repostería gallega fuera de sus fronteras.

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