Rosquetes o rosquillas glaseados

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La pasta choux es una masa ligera típica de la cocina francesa con la que se elaboran unos pasteles llamados petit choux.

Rosquetes glaseados
Rosquetes glaseados

Ingredientes para la Pasta choux

  1. 125 ml de agua.
  2. 125 ml de leche.
  3. 95 gr de mantequilla.
  4. 125 gr de harina tamizada
  5. 4 huevos.
  6. sal una pizca
  7. azúcar una churadilla

Ingredientes para el glaseado

1 clara de huevo bien fresco
– unas gotitas de zumo de limón
– azúcar glas tamizado (el que admita)

Elaboración de la receta de Pasta choux

Pon la leche, el agua y la mantequilla cortada en pequeños dados al fuego sin que llegue a hervir. Vas removiendo el liquido poco a poco hasta que la mantequilla. Añade el azucar y la sal.

Mezcla de leche y agua a partes iguales con mantequilla

Antes de que los líquidos empiecen a hervir añade de golpe el harina tamizada. Baja un poco el fuego, remueve con una espátula o cuchara de madera la masa hasta que esta se despegue de los bordes de la olla y forme una bola. Déjala enfriar,

Añade los huevos de uno en uno, batiendo la masa con cada huevo hasta que esté totalmente mezclado. Es importante añadir los huevos justos que acepte la mezcla. Si ves que con el tercer huevo la masa casi está, coges el último huevo y los bates dentro de un vaso y vas añadiendo poco a poco hasta que la mas esté en su punto.

Masa y huevos

Coges una placa cubierta con papel de hornear y la pones en la nevera, pon la masa dentro de una manga pastelera con una boquilla de muchos cortes. Sacas la placa de la nevera y vas añadiendo la masa sobre la esta formando círculos. Ponlos separados ya que casi triplican su tamaño.

Rosquillas sobre la placa

Hornea la masa con el horno precalentado a 180ºC durante 15-20 minutos aproximadamente. El tiempo variará dependiendo de la cantidad de masa que pongamos. Su color será tostado, pero nunca marrón. Cuando ya estén las dejas enfriar sobre una rejilla. Ahora es el momento de preparar el glaseado.

Rosquillas en el horno

Elaboración del glaseado

Batimos con las varillas la clara de huevo junto con las gotitas de limón hasta que empiece a blanquear. Cuando la clara ha blanqueado, añadimos poco a poco el azúcar glas. Hasta que no se integre perfectamente la primera cucharada, no añadas más o corres el riesgo de que te salga muy espesa.

La consistencia a conseguir es la que vayamos a necesitar, pues depende del uso que le vayamos a hacer, necesitará una textura u otra, debe de estar de la forma que cojamos una cucharada y la volcarla se deslice lentamente.

Cuando las rosquillas ya esten bien frías procedemos a napar de una en una hasta cubrir su superficie.

Buen apetito

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